Microblading, Shading o Nanoblading: Cuál elegir sin arruinar tu cara

Adriana Costa
Microblading, Shading o Nanoblading: Cuál elegir sin arruinar tu cara

"Quiero microblading, pero que se note poco"

Esa fue la primera frase que soltó Marta nada más sentarse en la silla del Studio hace dos semanas.

Venía con una foto de Instagram en la mano. Piel de porcelana, cejas perfectas pelo a pelo. Pero cuando encendí la lupa de luz blanca y aparté su flequillo, vi la realidad: su piel era extremadamente grasa, con poros dilatados en la zona T, y llevaba un tatuaje de cejas rojizo de hace cinco años.

La miré a los ojos y le dije la verdad que casi nadie quiere decir en Barcelona: "Si te hago Microblading hoy, en tres meses tendrás un manchón borroso y grisáceo en la cara".

Se quedó de piedra. Había ido a otro centro el día anterior y le habían dicho que sin problema, que le hacían el microblading esa misma tarde.

Ese es el problema de las modas. Todo el mundo pide "Microblading" porque es lo que suena, pero muy pocas mujeres saben que elegir la técnica incorrecta para tu tipo de piel es el camino más rápido hacia un desastre estético.

Hoy vamos a desnudar las tres técnicas reina. Sin tecnicismos aburridos. Solo lo que necesitas saber para no equivocarte.

Microblading: El clásico pelo a pelo (con letra pequeña)

El Microblading revolucionó el mercado. Consiste en hacer pequeños cortes superficiales en la piel con una pluma manual (tebori) para simular pelos.

Cuándo es ideal: Pieles secas o normales, poros cerrados y cejas vírgenes (sin trabajos anteriores). Deja un resultado natural espectacular. Cuándo es un peligro: Pieles grasas. El sebo de tu piel actuará como disolvente. Los trazos finos se expandirán, se difuminarán y acabarán pareciendo una mancha borrosa.

Micropigmentación (Shading / Powder Brows): El efecto maquillaje

Aquí no usamos una pluma, usamos una máquina (dermógrafo). En lugar de cortar la piel simulando pelos, depositamos miles de micropuntos de pigmento. El efecto visual es como si te hubieras maquillado las cejas con sombra o lápiz.

Cuándo es ideal: Pieles grasas, maduras, o para tapar trabajos antiguos (como el tatuaje rojizo que traía Marta). Por qué asusta: La gente piensa que quedará como un tatuaje de los años 90. Pero la técnica ha evolucionado; hoy logramos un efecto empolvado (Powder Brows) que empieza muy suave en el entrecejo y se intensifica hacia la cola de la ceja. Elegante y con mucha autoridad.

Nanoblading: La ingeniería moderna

Es la evolución natural y lo que consideramos el estándar de oro en nuestro Studio. Utilizamos agujas microscópicas (mucho más finas que las del microblading clásico).

La gran diferencia: Cortamos la piel lo mínimo indispensable. Al ser un trazo tan fino y preciso, el sangrado es casi nulo, el trauma en la piel es mínimo y la curación es un paseo. Cuándo es ideal: Cuando buscas hiperrealismo absoluto. Cuando quieres que tus amigas te miren a medio metro y no sepan si es tu pelo o es pigmento.

No me pidas lo que quieres, pide lo que necesitas

¿Qué hicimos con Marta? Diseñamos una estrategia combinada. Usamos Nanoblading en el inicio de la ceja para simular vello real y Shading en el cuerpo de la ceja para tapar el tono rojizo antiguo y asegurar que su piel grasa retuviera el pigmento.

Lloró al verse en el espejo. Pero esta vez, de alivio.

En Adriana Costa Studio no despachamos tratamientos como si fuera comida rápida. Hacemos arquitectura facial. Evalúo tu piel, tu musculatura y tu estilo de vida antes de acercar una sola aguja a tu cara.

Si estás en Barcelona o cerca de la Avenida Meridiana y estás pensando en recuperar la fuerza de tu mirada, no elijas tu técnica buscando en Google.

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